domingo, 15 de marzo de 2009

Las Dos Torres

O el Retorno del Rey, aunque alguno ha osado hablar del Retorno del Gay. Sinceramente, nuestro primer pensamiento ha sido, ¿dónde está Arwen? Por tanto no es posible tal infamia. Sí es cierto que en momentos previos a la travesía hubo confusión respecto a una faja.

Nos han acompañado dos navegantes bregados en mil batallas, Pathfinder y Juanan. Esperemos que la travesía de las Dos Torres les haya complacido. Clecas nos ha fallado, rompió el timón. Aún no estamos seguros si el motivo de su rotura fue el conocimiento de los detalles de la travesía.

La dura jornada consistía en el asalto a Tres Torres, finalmente y puesto que la del Bisbe no cuenta, quedó en asalto a dos de ellas. No dieron los vientos más de sí para poder coronarlas todas de una vez. Preparemos nuestro espíritu para en algún futuro no muy lejano realizar el asalto a las tres juntas.

Después de pasar por el Pony Pisador coronamos la Primera Torre, Sant Pere Màrtir. Observamos a Lo Pelat, Pathfinder, Robocop y Bucles orgullosos de su azaña.

Un previsor Robocop se abrigó adecuadamente para una dura jornada fría. Sin embargo, la vista por dos veces de su enamorada le provocó tal subida de temperatura que hubo de aligerar rápidamente su vestimenta. Osó incluso navegar sin guantes. Otros navegantes sufrieron de fiebres sin la visión de sus enamoradas. Por ejemplo Sartenes se mareó. Algunos dicen que por que su navío es demasiado alto.

Más tarde Robocop viendo corceles comentó, "Quién fuera caballo para notar su felpudo en mi cuello".

Seguimos travesía por Turó d'en Cors, Cala Caracoles y tras saludar a los Hippies de no sé qué Canal, nos dispusimos a asediar Santa Creu d'Olorda, conocida también como Isengard. Todo y que Magallanes muestra su satisfacción, continua siendo un bastión inexpugnable para él. Deberá mejorar su técnica de navegación si quiere superar las rampas.
Vemos al resto de la Compañía, Juanan, Pathfinder, Robocop, Lo Pelat, Sartenes y Bucles ofreciendo sus más sinceras plegarias al pie de tan majestuosa Cruz. Mi religión me prohibe acercarme a tamaños monumentos, pero mi más sincero respeto por tan profundas creencias.
Finalmente tras un Mar de Dunas dirigimos las naos hacia Port Estelí como ya va siendo habitual. La contraportada nos recordó amores de infancia lejana.

Hay quien se atreve a mancillar el nombre del Rey por no asediar la última, pero más de uno ha llorado intensamente necesitado de Paracetamol, aunque otros han silbado en alguna que otra trialera de bajada, abrumados por el aburrimiento.

No sufráis, algún día llegará también la Ermita de Papiol, eso sí será un mar de lágrimas.

3 comentarios:

  1. Por las barbas del todopoderoso Rey Neptuno... por fin sois visibles al mundo que os rodea... por fin podremos comunicarnos con vosotros... Ante todo he de deciros que desde plato Pequeño seguimos vuestras hazañas en mares lejanos... contáis con un sabio orador capaz de cegarnos con sus sabias narraciones de lo que os acontece travesía a travesía... Todo el reino de Mordor, Isengard, Minas Morgul, Minas Tirith y alrededores celebran vuestra apertura mundial... Un saludo grumetes y que sigáis surcando los mares, o que al menos relatéis vuestros interesantes viajes por los siete mares...

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  2. Aviso a navegantes: Ahú, ahú, ahú. Un saludo desde Esparta de Montserrat. Aunque los espartanos no somos muy diestros en el arte del navegante, podremos acompañaros algún día con nuestros bravos corceles, los cuales montamos a pelo. Por cierto, a nosotros también nos fascina ver el meneo de las leonas cuando van en sus monturas.

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