La compañía se ha dividido, Lo Pelat, Bucles y Magallanes salieron a navegar. Magallanes iba despistado, equivocó algún rumbo y olvidó en puerto aparejos importantes.
Atravesamos los huertos de Can Gelabert rumbo a la Penya del Moro por aguas pedragosas que de nuevo hicieron que Magallanes pusiera pie a tierra y remara. Penoso, sigue sin mejorar en su navegación. Lo Pelat también puso pie a tierra, seguramente estorbado por la nave de Magallanes.
A través de la transversal dirigimos las naos hacia el Turó d'en Cors, donde mientras se revisaban mensajes de mares lejanos, un corcel de grupas desproporcionales nos avanzó cabalgando majestuosamente con su cola al viento.
Finalmente y por los mares de Can Pascual pusimos rumbo de vuelta. Parece que Magallanes no iba correctamente uniformado para la ocasión. Bucles le regañó, no gastes ni un átomo de oxígeno para quemar esos calcetines de Pumuki.
Ya de vuelta a través de la Larga, el mar se enarboló, aparecieron rápidos y remolinos provocando que la vela de popa de Bucles acabara destrozada. Su pericia hizo dominar la nao sin sufrir un mal mayor.
Eso sí, tuvo que ser remolcado hasta Port Goya. Parece que Magallanes provocó los remolinos que destrozaron la vela de Bucles por la proximidad de su nao. No fue intencionado, seguía muy de cerca a su guía espiritual para no perder detalle de su liderazgo.
No estuvo mal la travesía, 23 millas en total para el poco tiempo que se disponía.
El Pesimista se queja del viento, el Optimista espera a que cambie, el Realista ajusta las velas. (William George Ward) Ajustad vuestras velas ...
La suerte viene cuando la preparación encuentra la oportunidad. (Darrel Royal) Prepárate ...
Atravesamos los huertos de Can Gelabert rumbo a la Penya del Moro por aguas pedragosas que de nuevo hicieron que Magallanes pusiera pie a tierra y remara. Penoso, sigue sin mejorar en su navegación. Lo Pelat también puso pie a tierra, seguramente estorbado por la nave de Magallanes.
A través de la transversal dirigimos las naos hacia el Turó d'en Cors, donde mientras se revisaban mensajes de mares lejanos, un corcel de grupas desproporcionales nos avanzó cabalgando majestuosamente con su cola al viento.
Finalmente y por los mares de Can Pascual pusimos rumbo de vuelta. Parece que Magallanes no iba correctamente uniformado para la ocasión. Bucles le regañó, no gastes ni un átomo de oxígeno para quemar esos calcetines de Pumuki.
Ya de vuelta a través de la Larga, el mar se enarboló, aparecieron rápidos y remolinos provocando que la vela de popa de Bucles acabara destrozada. Su pericia hizo dominar la nao sin sufrir un mal mayor.
Eso sí, tuvo que ser remolcado hasta Port Goya. Parece que Magallanes provocó los remolinos que destrozaron la vela de Bucles por la proximidad de su nao. No fue intencionado, seguía muy de cerca a su guía espiritual para no perder detalle de su liderazgo.
No estuvo mal la travesía, 23 millas en total para el poco tiempo que se disponía.
El Pesimista se queja del viento, el Optimista espera a que cambie, el Realista ajusta las velas. (William George Ward) Ajustad vuestras velas ...
La suerte viene cuando la preparación encuentra la oportunidad. (Darrel Royal) Prepárate ...






